Me gustaría que estuvieras más cerca para abrazarte, besarte y algún día enamorarme de tí. Me gustaría que eliminaras ese embrujo escondido que no me permite más allá de una ilusión.
Anoché visité la cascada donde nadámos la noche anterior en tus sueños , nos besámos desnudos fríamente y entre besos y abrazos, fui tuya por primera vez. La sangre virgen entre mis piernas coloreaba el agua cristalina y con mucha timidez observabas mi cuerpo y yo lo cubría por la emoción. Desearía fuera de noche para que la luz de la luna bañara e iluminara solo mis muslos para que fingieras no ver mi celulitis embarazosa. Y me encantaría gritarte que te amo pero, no es cierto....
Me encantaría estabilizarme plenamente entre el sol, la luna y las estrellas, saber hacia donde voy como el viento cuando baila con mi pelo, ser tan firme como la roca que detiene el peso de la montaña y libre como el corazón salvaje de la terrible tigresa que observo en el reflejo de los ojos del alma mansa del poeta muerto yacido entre mis piernas.
Quisiera abrir mi alma a los dioses del universo y sentir sus corazones palpitar sobre mis manos para detener el tiempo, el hambre y no envejecer jamás.
¿Sabes?
Hoy me contaron un secreto las nubes de la noche y me dijeron que serías el amor más profundo que pueda sentir y en silencio me susurraron que te amaba...
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