Estaba en un hermoso teatro lleno de vida y de colores, la cantidad de gente era exagerada y todos estaban sentados a la par de una mujer. La obra se llamaba El Perfume.
En la práctica del día anterior todas estábamos muy hermosas vestidas con un corset rojo con negro, medias negras y zapatillas del mismo color. Bailábamos alrededor unas de otras, nos acostábamos en unos sillones elegantes y comenzábamos a besarnos lentamente con mucha pasión, nos tacábamos la cara, reíamos, sonreíamos y los besos se volvían casi hipnotizantes, nos mirábamos fijamente y el olor que emanábamos era exquisito.
El día de la presentación no llegamos a los besos pues no habíamos de terminado de bailar cuando nos percatamos que toda la audiencia estaba a punto de fornicar frente a nosotras, todos besaban a sus parejas, las tocaban, sonreían y gozaban.....
De repente...
Desperté de mi delicioso sueño...
No hay comentarios:
Publicar un comentario