lunes, 9 de mayo de 2011

Carta de Renuncia

Estimado don...... (lo siento, ni siquiera existe un sinonimo para lo que usted significa para mi):

Me gusta que Google cambie de imagen cada vez que abro la página, me agrada sentir como crecen mis uñas poco a poco, me han dicho constantemente que un buen escritor no repite palabras y quisiera aprender hacerlo más seguido.

Me han enseñado a cantar un sin fin de diarreas extrañas al tocar el teclado de mi computadora y ojala no crea en todo lo que escribo porque cuando los lunares esponjosos se sientan sobre mi ventana, cantan y no dejan de reír.

Mi imaginación se expande cuando bebo el agua del solsticio negro que se sienta a las once de la noche sobre mi espalda.

Sentir el aire que respiro hace que mi corazón se detenga palpitando mi nombre una y otra vez.

El celular a la par mia se ha vuelto una codependencia histórica, la moto roja del otro extremo sueña con adrenalinazos cuando la hacen vibrar, he aprendido el lenguaje del odio y del amor, leo las mentes agudas y me disfrazo de serpiente una que otra vez.

Estos son los últimos días del infierno inaguantable que ha superado mis decepciones, odio donde estoy sentada y se escuchan los cagadales alrededor mío.

No extrañaré esas fríaldades ocultas entre hostilidades, insultos y mentiras pensadas, no extrañaré los disfraces del oriundo resultado de la pelandusca que no hicieron más que frustrarme, desesperarme y darme cuenta de lo mal agradecido que pueden ser.

No valio la pena compartir olores y saliva, definitivamente, aprendí que aborezco a las víctimas y que no vale la pena ayudar a cualquiera que no menoscabe su preocupación impotente entre putrefacción, asco, dolor y repugnancia.

Muchas gracias por su incapacidad de renombre rebuscado entre la esquina de mi casa y el agujero donde cago constantemente diarreas con regla, vómito y culpas abiertas al publico.

Quisiera disfrazar las sentencias que estoy por comentar pero temo no comprendera todo lo que debo expresar.

Me gusto mucho haber sentido la violencia cerca de mi cuerpo,  haber que tenido que experimentar momentos de pánico, pavor y llanto, caminar atras de talones como cholera, sentir el aprovechamiento incondicional junto con manipulaciones permisivas.

Me encanto el espacio de no poder dar mi opinion  y ser la simple imagen seductora de venta fallida obviamente entre ojos vacíos de problemas conyugales,  las inclemencias del pago tardío, ser la puta mensajera de colmos estúpidos e intolerables.

No aguanto ver la llama infernal y deseo le crezcan raíces en el infierno para que no salga de el jamás, espero el toro rojo le haga sentir el dolor y sin sabor del suicida ambulatorio de sus pies quemados y retorcidos por el cansancio en llamas y ahogo de sus putas que le obligan acuchillarse y beber su sangre para sacear su sed.

Espero poder irme donde los ángeles toman sus vacaciones...

1 comentario:

  1. para mi el mejor de los poemas que con rabia muda pone sobre la mesa la puta realidad de este tormentoso vivir :) me encanta

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